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EL CORRESPONSAL

¿La gente tiene que darle ideas a la policía de cómo combatir el delito?

CANELONES (2600) Los vecinos de la ciudad de la costa –concretamente Parque del Plata- formaron la Mesa de Convivencia Ciudadana y el programa Todas las Voces de Carlos Cuagliano dio la noticia a través del Edil Correa.

Siguen concurriendo a esas reuniones llamas Mesas de Convivencia Ciudadana –nombre confuso, equivocado e inconducente- pues nadie tiene alli problemas de convivencia sino de delincuencia.

Los delincuentes obviamente, no van a esas reuniones.

Cada vez menos personas concurren pues cuando van le preguntan a la policia que planes tiene para reducir los delitos en la zona. No obtienen respuesta alguna.

Los jubilados canarios de la capital departamental también convocaron a jerarcas policiales –y a 7 sectores mas (entre ellos a Jueces Penales, lo que es un error institucional, pues los magistrados no pueden concurrir a esas reuniones por prohibición legal) a una reunión donde intentaran proponer algún plan a la policía para reducir delitos.

Es increíble el punto al que se ha llegado.

Es el colmo que la gente tenga que sugerirle a la policía como combatir el delito.

Gente que tiene que ganarse la vida, hacer 8 horas en su trabajo –y a veces más- encima, debe distraer tiempo y energía -restándoselo a la familia- para darle ideas a los policías para prevenir y combatir el delito.

Hay una absoluta falta de rumbo y liderazgo en la policía del Uruguay, incluyendo al comando de la policía de Canelones, con alguna honrosa excepción.

Horas y horas gasta la gente en reuniones con oficiales de la policía que terminan en nada, o en quejas y reproches mutuos.

Los vecinos se quejan y los policías escuchan y luego responden lo de siempre: que no tienen personal, que no tienen medios, que las leyes no los amparan, que la gente no colabora o que los jueces sueltan a los delincuentes.

Esos oficiales ganan un sueldo, se les paga en tiempo y forma, entraron a la policía por vocación, fueron formados para prevenir y combatir el delito de forma profesional -más aún los oficiales jerarcas policiales- pero son inoperantes a la hora de cumplir sus cometidos específicos.

Se muestran quejosos y resignados frente a la gente acosada por el delito.

Hay honrosas excepciones si, incluyendo algunos jerarcas de la Jefatura canaria y en algunas seccionales. Hay agentes, clases y oficiales, con vocación y hacen lo imposible por cumplir con su misión. Son pocos pero hay.

Pero el problema es la propia conducción ministerial del Ministro del Interior.

Ayer dijo que los jueces deberias recluír a los vendedores de pasta base en la casa, para mejorar el control y que no vuelvan a delinquir, lo que significaría poner un policía en la puerta de cada traficante. Increíble.

El ministro Bonomi no sabe que hacer con la ola delictiva y permisividad que hoy reina en el Uruguay. El gobierno no ejerce la autoridad legitima que tiene para prevenir y reprimir, autoridad que la mayoria del pueblo uruguayo le dio para gobernar.

Las personas no tienen porque aportar ideas a la policía. Es la policía la que debe ir a las casas de las personas, casa por casa, oír a la gente en su casa, anotar sus problemas, sus telefonos, y mantener ese contacto.

Y si esto fuera una crisis de enfermedades, ¿imagina a la gente dándoles ideas a los médicos? Esta crisis de la seguridad es inadmisible e inaceptable.

La gente no va a las reuniones porque quedan como buchones, quedan marcados, y luego los delincuentes se enteran, porque además no es secreto para nadie que hay policías que están en connivencia con delincuentes. 

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