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El diario EL CORRESPONSAL no publica nada para perjudicar a alguien, pero no dejará de hacerlo porque perjudique a alguien


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Keops: una iniciativa faraónica

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URUGUAY, CANELONES, Marindia (www.elcorresponsal.com.uy) La Justicia intima a Intendencia de Canelones desalojar el local de Keops por no pagar alquiler. Alquiló la ex discoteca para hacer centro cultural y no paga el alquiler desde 2011.

La Intendencia de Canelones no paga el alquiler de una propiedad en Marindia donde funcionaba una discoteca y que alquila desde octubre de 2011. No lo cuidó ni desocupó. Una inspección de la Justicia constató la "destrucción total" del local.

Keops fue una de las discotecas más populares de la costa canaria durante la primera década de este siglo. Actualmente el estado del inmueble es ruinoso; fue abandonado por la comuna canaria y vandalizado. Recientemente debió ser tapiado para evitar el ingreso de instrusos.

La discoteca fue cerrada en 2009, después de que se produjera un homicidio a la salida de un baile, y en octubre de 2011 la Intendencia Departamental de Canelones (IDC) resolvió -con la firma del intendente Marco Carámbula y el secretario general Yamandú Orsi- alquilar el local de Marindia, previendo instalar allí un centro cultural, lo que nunca concretó.

El 25 de junio de 2012, el propietario del inmueble lo vendió a la sociedad anónima Tonestar, la que además de no poder hacerse del bien, no obtuvo el pago ni de un mes de alquiler por parte de la comuna canaria. En abril de 2013, la nueva propietaria presentó un escrito ante la Justicia intimando a la IDC al pago de lo adeudado por alquileres, que estima que asciende a unos US$ 20.000 en el presente.

La IDC siguió sin pagar y entonces se inició una demanda para que abandonara el predio, que aún sigue en curso, lo que implicó una acción de "desalojo por la causal de mal pagador". En agosto de 2013 se le intimó el desalojo a la IDC, que no lo concretó y adujo que existía una transacción con la demandada para comprar el bien. El 12 de noviembre de 2013, el alguacil del juzgado que tramita el expediente hizo una inspección ocular de la ex discoteca, cuyas ventanas y puertas habían sido tapiadas poco tiempo atrás.

"Se constata que se halla desocupada y el estado por fuera es muy malo, tendido eléctrico roto, escombros, puertas tapiadas", señala el expediente. "Estando una puerta de acceso abierta", dentro se constata "la destrucción total del local y sus instalaciones, quedando erigidas solo las paredes", destrucción de baños incluida, agrega y concluye que hay un "estado de abandono total".

El 2 de mayo de este año, la jueza de paz departamental de Atlántida, Anarella Porzio, resolvió mantener "la resolución inicial de desalojo, desestimándose el excepcionamiento interpuesto" por la IDC, que aducía la existencia de un acuerdo de compra-venta del inmueble, lo que no pudo probar en el expediente.

A inicios de junio pasado se solicitó una nueva inspección ocular, la que fue fijada para el 30 de julio, y notificar a la IDC de la resolución judicial de desalojo. Pero esa diligencia no se cumplió y ayer la Suprema Corte designó un alguacil para el juzgado actuante, quien deberá marcar una nueva fecha para esas diligencias.

Luego de recuperar la finca, la S.A. propietaria iniciará un procedimiento contra la IDC para cobrar los alquileres impagos y los daños al inmueble. Keops está en los inmuebles empadronados con los números 1246 y 1247, situados en la manzana 44, kilometro 41 de la Ruta Interbalnearia. El contrato de arrendamiento firmado el 12 de octubre entre Tipsy S.A. (la anterior propietaria de la propiedad) y la comuna canaria preveía el pago de $ 13.500 mensuales de arrendamiento, que se actualizan anualmente.

Acuerdo inexistente. Cuando el expediente ya estaba avanzado, un intermediario intentó que la IDC comprara el inmueble e hizo gestiones para ello ante la comuna y la Junta Departamental.

Fue agregado al expediente judicial un documento en que se afirma que las partes llegaron a un acuerdo por el cual la intendencia adquiriría los inmuebles a unos US$ 175.000 -con el fin de destinarlo a un centro cultural- y que en el precio se incluía lo adeudado por alquileres impagos.

La IDC invocó como excepción la existencia de este negocio de transacción extrajudicial con la demandante, consistente en el acuerdo de "celebrar un contrato de compraventa respecto del bien inmueble arrendado en cuyo precio de compra quedaría comprendido los alquileres adeudados".

Los abogados de Tonestar negaron que haya un acuerdo transaccional aunque admitieron que existieron tratativas para una eventual compra. Señalaron que corresponde "disponer la clausura" de esos procedimientos "por carecer de objeto". Para la jueza interviniente, la tesis expuesta por la IDC "no puede prosperar" y sostuvo que la transacción constituye un negocio solemne donde el consentimiento sólo puede expresarse de dos formas: acta judicial o escritura pública o privada.

"Para acreditar su existencia, en autos no se agrega ningún documento que cumpla dicha formalidad, sino solo una nota membretada a nombre de un tercero, quien no fuera citado a reconocer su contenido ni fuera corroborada su veracidad con otros medios de prueba, constituyendo un documento privado que carece de valor probatorio", escribió la magistrada.

"El contrato de compraventa no llegó a celebrarse en tanto falta la anuencia de la Junta Departamental, la que fuera requerida según resolución del Intendente de Canelones", agregó, por lo que "en definitiva, no se probó la existencia de concesiones entre las partes sobre el derecho controvertido susceptible de encartar en el tipo negocial transacción".

"Tampoco se probó la celebración de un contrato de compraventa entre las partes respecto del bien inmueble arrendado susceptible de eliminar la situación litigiosa que se ventila en autos", concluyó.

Local con vecinos en contra. En julio del año 2009, Keops apareció en los noticieros centrales de televisión debido a que en las afueras de la discoteca del balneario Marindia hubo una trifulca entre decenas de jóvenes. Se hicieron disparos que provocaron heridas a varios jóvenes y uno de ellos, de 19 años, falleció.

Keops fue resistido por vecinos de la zona, quienes tomaron acciones legales para evitar su apertura una y otra vez. El local había sido clausurado en el año 2004 por decisión de la Suprema Corte y permaneció así hasta el año 2007, cuando la Intendencia de Canelones volvió a otorgarle a los propietarios el permiso para funcionar.

En el 2007, vecinos de la zona pidieron el cierre de la discoteca de Marindia. En el año 2004, cuatro ministros de la Suprema Corte de Justicia firmaron la sentencia que clausuraba el local por "perturbación del medio ambiente", a raíz de denuncias de los ruidos que causaba el local durante la noche. En 2007, tras una solicitud de los propietarios de la discoteca, la Intendencia de Canelones habilitó la reapertura del local, lo que volvió a ser cuestionado por vecinos del balneario. Keops era una discoteca que reunía a cerca de un millar de jóvenes cada fin de semana. Era común que tocaran allí orquestas tropicales en vivo.

En el 2009, murió un joven por heridas de bala en un tiroteo cerca de la disco. "Eran como 70 u 80 que se pegaban con todo lo que podían, con los cascos de motos, con palos, piedras. Mi hijo salió de casa y entró corriendo diciéndome que no me asomara porque era una locura. Entonces empezamos a escuchar los tiros", relató a El País Carmen, una vecina que vive a media cuadra de la discoteca de Marindia, a cuyas puertas comenzó la trágica reyerta en junio de 2009.

En la foto, así lucía la discoteca en el año en que fue clausurada definitivamente. En la foto superior, el local en la actualidad, con los accesos tapiados para evitar la ocupación por intrusos. (EL PAIS/ CIUDADES/SEGUNDA SECCION/ 05/08/2014/ Página 1)

Martes, 05 de Agosto de 2014 09:30. Redactor Responsable: Alberico Barrios celular 094401337. SALINAS

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