JUANICÓ (2993) por Dr. Fernando Lúquez. Parece ser que, al Frente Amplio los gestores de buen gobierno, o para un “gobierno en un país de primera” o, en este caso, un Canelones de primera, molestan o no son útiles a los fines que persigue la fuerza política.
Buena parte de la población de la ciudad de Canelones, Juanicó y las zonas aledañas de dicha zona, que, es usuaria del Centro de Salud Dr. Francisco Soca, se vieron conmocionados por la remoción verificada, de su director: el Dr. Jorge Veiga.
Voces de ASSE y de la FUSS (sindicato de la Salud), han señalado, la falta de idoneidad de quien había sido designado para dirigir el más importante centro de Salud Pública de la región oeste de nuestro departamento.
¿Falta de idoneidad? ¿Se designan directores nacionales, ministros o integrantes de entes autónomos y servicios descentralizados, con el pontifical criterio de la idoneidad?
La cosa no parece ser así. Sí el pueblo no te elige, el Senado te vota. Esa es la regla. Y vaya sí existen casos de directores, embajadores, ministros que, no llegaron a ser electos por la ciudadanía como representantes. Esta historia, no es nueva; lo éticamente reprochable es, aquello que era criticado con dureza en el pasado, es imitado a la perfección en el presente.
Lo mismo pasa en la Intendencia de Canelones, el reparto se hizo antes de “ir a cazar el oso”, desde la Secretaría General hasta la últimas de las direcciones generales de departamento o áreas gerenciales.
Lo que sí es políticamente grave, desplazar a un jerarca por alguien que no logró cargos electivos (que quizá represente a un sector determinado de la fuerza política); y, lo que es peor “cambiar de pingo a mitad del río”, máxime cuando ya se formularon las políticas y acciones de gobierno para el quinquenio.
Es el caso del Dr. Carlos Posse –galeno él, también- un interesante actor público que, con acierto manifiesto, el flamante Intendente Carámbula, decidió designarlo como Director General de Gestión Ambiental.
Jerarca que, luego de varios meses, de elaborar un trabajo que, se suponía de proyección quinquenal, –de buenas a primeras-, fue tomado como cual “pieza de ajedrez”: renuncia para ser removido.
Situación que se da en una dirección fundamental para el “ABC MUNICIPAL” como lo es la gestión ambiental. Ojalá, que esta jugada, no ponga en riesgo una buena política ambiental, de la cual Canelones carecía, en la pasada administración:
- No hubo una política de gestión de prevención en materia de incendios, -La recolección de residuos en la zona balnearia fue pésima durante las últimas temporadas de la primera administración de Carámbula, como la limpieza en la costa de oro o,
-La siempre conflictiva situación con los guardavidas, se pudo apreciar, en dos o tres temporadas, alternativas harto complicadas para la Dirección de Gestión Ambiental.
En definitiva, ¿por qué se vuelve al pasado? Ni Veiga, ni Posse, son –obviamente- de mi Partido Nacional; pero, ello no es óbice, a que, exprese a la ciudadanía de Canelones, mi absoluta solidaridad con aquel que sume y multiplique, en esa grata labor de construir un mejor Canelones; valorar a aquel que, aprecia el aporte del otro, del que piensa distinto, pero ambos convergen en esa sana y democrática sintonía de conjugar el verbo construir.