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EL CORRESPONSAL

Un jerarca gobierno viene a la Junta ¿como aprovechar mejor la oportunidad?

Un jerarca gobierno viene a la Junta ¿como aprovechar mejor la oportunidad?

URUGUAY, CANELONES (www.elcorresponsal.com.uy) por Albérico Barrios Un colega periodista me dice: che, Albérico...y vos ¿que le preguntarías al Intendente (tal) en esta comparescencia? 
La pregunta es tentadora. Luego de muchos años como periodista o mejor dicho, por ser periodista durante muchos años, prefiero analizar la forma en que se puede aprovechar una comparescendia de un jerarca ante el Parlamento que lo controla, y no el fondo.


Para aprovechar una comparescencia de un jerarca ante una Comision o ante el Plenario de la Junta, la herramientas son las preguntas. Consisas, ordenadas, concretas, respetuosas, pertinentes, incisivas, numeradas y entregadas 20 minutos antes al jerarca.


La comparescendia, por interpelacion o voluntaria es el mejor momento para que los representantes (Ediles) le pregunten acerca de la gestion al representante de la mayoría (Poder Ejecutivo).
Este evento parlamentario donde la minoría legislativa pregunta a la mayoría gobernante, es por definicion politicamente emocionante, interesante, ilustrativo y puede ser polémico.


Sin perjuicio de eso, las últimas interpelaciones y/o comparescencias que he presenciado, me han resultado o anodinas o mal planteadas, inoperantes, inconducentes y, lo que es peor; inconsistentes.No todas pero la mayoría de ellas han sido asi.


Si hubo algún chispazo fue por la emoción del momento, no por la técnica utilizada, sino por lo picante de los dialogos.


Estas comparescencias no son para discutir partidariamente sino para obtener del jerarca declarante datos concretos y para eso debe usarse una técnica de interpelación básica.


La comparecencia de un gobernante (intendente, director o jerarca designado), ante un legislador departamental es la oportunidad para enumer acciones u omisiones, en su función de gobierno, y preguntar.


Es un dialogado, ordenado, agil, y en régimen de sesión plenaria, con límites marcados por el Reglamento de funcionamiento. 


Un diálogo civilizado, respetuoso y ordenado; aunque no tiene porque ser aburrido, o insípido, sino todo lo contrario; si se utiliza la tecnica de la preguntas seriadas, precisas, numeradas y claras.
Es la única instancia política en la que; más allá de los votos del gobierno en ese Parlamento, la oposición puede igualar en potencia dialéctica, al oficialismo, pero no se la visualiza de esa forma, en lugar de ser un combate de estiletes políticos, se la usa como un megáfono vocinglero y quejoso.


Una letanía de reproches y cuentas viejas, no rinde y las personas que visualizan la trasmision se aburren. Deben plantearse preguntas breves para respuestas formales y concretas, acerca de temas u acciones específicos.
No es un juicio político. 
Es una evolución exegética a un plan de gobierno o de una division (direccion general o sectorial) y de las consecuencias de la aplicación (o ausencia) de las políticas aplicadas.


Una técnica depurada de interpelación parlamentaria, es para especialistas político-parlamentarios; pero la técnica básica, surge del sentido común.


Una comparescencia no empieza con la apertura de la sesión, se inicia cuando el legislador es elegido para un período y ocupa su banca.Desde ese momento debe planificar como hará cuando le toque intervenir haciendo preguntas a un jerarca del poder ejecutivo.

Luego se amplía al iniciarse el proceso parlamentario surge que ante la designacion de un Director el legislador debe abrir una carpeta que contenga la presentacion de los planes del jerarca para tenerlos en cuenta a la hora de su comparescencia en la Junta.


Hay momentos para interpelar: un momento social, noticioso, político y hasta legislativo. Cuando todos o la mayoría están alineados, es el momento para llamar a sala a un jerarca.


El legislador debe extraer de su archivo la carpeta del jerarca con los planes que prometio llevar a cabo, los recortes de prensa, actas parlamentarias, documentos oficiales, para utilizarlas durante la comparescencia.


Mejor aún, si tiene audios y videos de las actuaciones públicas y/o sus repercusiones, en caso de que el legislador sea miembro de la comisión parlamentaria afín con la cartera del jerarca.
La consistencia de las preguntas a formularle a un jerarca comparesciente estára dada por la suma de los elementos pertinentes y ordenados demostrando la ineficiencia, o eventualmente, ineptitud del jerarca para desempeñar su cargo.


Pero no puede apoyarse en un hecho puntual. No es serio. Sería oportunismo.La tarea de un jerarca es una combinación de medios y de resultados.


Luego de tener la estrategia general del enfoque de la intervencion, debe aplicarse una táctica apropiada. Estrategia es el plan general para obtener un resultado. La estrategia son los segmentos del plan que se seguirá en la comparescencia.


Una comparescencia bien aprovechada por un legislador puede decidir la suerte electoral de un gobierno en la próxima elección, si se hace una difusion apropiada.
Uno de los puntos clave de la comparescencia, es el régimen de trabajo. Si se pierde esa primera batalla se tiene menos posibilidades de triunfar.


Deberá preferirse la formulación de preguntas -todas numeradas y entregadas por escrito al jerarca al entrar a sala, y verbalizarlas luego en sala, exigiendo su respuesta inmediata, segmentadas de a 3 preguntas.


Las preguntas no deben tener más de 12 palabras cada una. Si tienen mas palabras no se entendera lo que se pregunta y se obtendran respuestas anodinas.Si no se responde a los preguntado -que es una facultad del jerarca comparesciente- eso tambien es una respuesta.
La difusión de una comparescencia a través de la radio o la televisión, y ahora en directo online por internet, obliga a reformular los ’tempos’ del evento. 


El interpelante debe manejar una serie de fichas con los temas centrales, pilares de la tematica que motiva la comparescencia las que, a modo de piezas de rompecabezas, intercambiará durante la formulacion de sus preguntas, sin alternar ni el rumbo ni el propósito del interrogatorios.
Antes las interpelaciones las presenciaban en vivo quienes asistían a las barras parlamentarias. El pueblo recién se enteraba al día siguiente, por la versión de los diarios.Habia cronistas parlamentarios que daban su versión en radio.


Semanas despues circulaban las versiones taquigráficas (corregidas) y finalmente entraban en los anales parlamentarios. Eso cambió radicalmente. Hoy en día, si no la vio, se la perdió. 


El interpelante debe disponer algunas ayudas externas, que sin descuidar su línea de argumentación le permitan introducir aportes de último momento; como la aparición de algún elemento superviniente.
La ayuda externa debe venir de su asesoría de prensa y/o consejería política, a través de una intercomunicación electrónica, online.

El parlamento de Canelones difunde las sesiones y todos los electores tienen un celular o más, incluyendo tablet los jubilados y las computadoras familiares.
Las comparescencias se concentran en lograr la desaprobación de los dichos del jerarca, y pierden de vista que los votos del oficialismo protejan al comparesciente. Solo la repercusión en la prensa logra el efecto político buscado. 

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