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EL CORRESPONSAL

Del negro jefe, al rubio jefe

Del negro jefe, al rubio jefe

URUGUAY (3393) El capitán de la selección uruguaya de fútbol 2011, es Diego Lugano, rubio y canario.

Diego Lugano, fue pilar fundamental de la Selección Uruguaya ganadora de la Copa América. 

El otro capitán celeste histórico fue "el negro jefe" Obdulio Jacinto Muiños Varela, sanducero, nacido el 20 de septiembre de 1917 y fallecido el 2 de agosto de 1996, más conocido por su apellido materno, Varela.

Del negro jefe al rubio jefe, si lo vio Diego Pintos, un periodista argentino del diario www.elargentino.com que escribió.

"Mientras Suárez, Forlán, Muslera y los Pereira se llevaban las fotos y los reconocimientos tras la obtención del torneo, allá abajo, detrás de las raíces, el capitán de la Celeste erguía su tremenda humanidad para elevar el trofeo continental más preciado.

Tiene el número dos tatuado en el pecho de su armadura celeste.

Enfundado en ella, enfrenta osadamente a los adversarios, y literalmente se los devora con la mirada y la actitud valerosa. Es el motor, alma y sangre del seleccionado uruguayo. Todas las venas del equipo conducido por el maestro Oscar Tabárez pasan por su corazón. Es Diego Lugano, el Tata, un verdadero gladiador charrúa.

Cuenta la leyenda que este zaguero, nacido en Canelones hace 30 años, con un imponente porte de 1,88 de altura y casi 90 kilos, fue tras el legado de su padre, Alfredo, también zaguero, capitán de gran temperamento del Club Libertad de Canelones y la Selección departamental. Con 18 años, Diego salió Campeón de Primera División con la misma camiseta que su padre defendió durante 20 años. Después llegó el profesionalismo en Nacional y el salto de la sub 23 a la selección mayor.

Jugó en Brasil durante 3 años. Con Sao Paulo ganó todo. Obtuvo el Campeonato Paulista y la Copa Libertadores de América de 2005, para después ser Campeón del primer Mundial de Clubes de la FIFA tras imponerse por 1 a 0 a Liverpool. En 2006 obtuvo el Brasileirao, el subcampeonato de la Copa Libertadores y se fue a Europa siendo ídolo. Luego recaló en Fenerbahce de Turquía, club en el que se mantiene hasta la actualidad.

"Estoy hace más de cinco años aquí y no me deja de sorprender el cariño y el respeto que el club y la gente le brindan a mi familia y a mí. Hace que me sienta muy cómodo y que cada día dé lo mejor en cada partido para retribuirlo con buenas actuaciones y títulos", aseguró.

Con un gran despliegue físico, enorme capacidad para la marca y liderazgo aéreo en las dos áreas, Lugano es un jugador irremplazable en la selección uruguaya. Por su liderazgo nato, es heredero natural de las leyendas uruguayas como José Nasazzi y el Negro jefe del mundial del 50, Obdulio Varela. Y con ese espíritu, levantó la Copa América 2011 en el Monumental.

"Uruguay es campeón porque fue sólido y con hambre de gloria", dijo Lugano y resaltó que "la clave de este equipo es la unión del grupo. Tiramos todos para el mismo lado, siempre. En la Copa fuimos de menor a mayor y creo que terminamos siendo un campeón merecido".

“Es un momento soñado”, contó el capitán. "Hicimos un gran certamen y con humildad pudimos quedarnos con la corona. Esto viene a confirmar todo lo bueno que desarrollamos en el Mundial de Sudáfrica del año pasado, en el Mundial”.

El emblema Celeste y una anécdota de pasiones

Lugano fue el estandarte de la Selección charrúa en las Eliminatorias para el Mundial Sudáfrica 2010. De hecho, con un gol suyo, Uruguay ganó el repechaje ante Costa Rica y logró la última plaza mundialista. De aquel partido, el cantautor Daniel Viglietti contó una anécdota memorable, que pinta de cuerpo entero la pasión de gran capitán uruguayo por su camiseta.

Según narra la leyenda, en el partido de vuelta en el Centenario, se dio esta conversación entre Lugano y el referí suizo, Massimo Bussaca, durante la entonación del Himno uruguayo:

MB -Lugano, terminá con el himno y empezá el saludo.
DL -Están cantando nuestro himno, juez.

MB -¡Lugano! me está complicando. Rompan filas y empiecen el saludo.
DL -De ninguna manera; y miró con tal cara de furia al capitán costarricense, que tras amagar con romper filas, volvió a su lugar.

MB -Lugano, hijo de p…, terminá ahora, y empiecen el saludo porque te suspendo el partido y lo pierden.
DL -Mirá, gil de m…, callate y respetá nuestro Himno.

MB -Rompé filas porque te voy a cobrar un penal y van a quedar fuera del Mundial.
DL -Vos hacés eso y no salís vivo de acá.

MB -¡Les voy a suspender el estadio!
DL -Nos vamos a turnar los 70.000 uruguayos que hay en el estadio para pegarte.

Y si bien se produjo una situación tensa, resultó ser que había sido una suerte de chicana en broma por parte del árbitro. Porque el destino los volvió a cruzar en Sudáfrica-Uruguay del Mundial 2010, y en esa oportunidad Bussaca lo increpó socarronamente en el túnel:

-Lugano, hoy no voy a escuchar siete minutos de Himno.
-Gil de m…, te los vas a bancar de vuelta.

-Y hoy no hay 70 mil uruguayos para pegarme.
-Te pego yo solo igual; y ambos rieron.

Oscar Tabárez le dio la capitanía en 2006, y apenas faltó a alguna convocatoria, por lesión o suspensión. La Copa del Mundo Sudáfrica 2010 significó el regreso de la Celeste a los lugares de privilegio del escenario futbolístico mundial, y lo hizo de la mano de un gran capitán.

Los celestes obtuvieron el cuarto puesto luego de 40 años. “Hicimos lo que cualquier jugador de la Selección hace: dar la vida por la Celeste, por nuestra historia y por darle una alegría a la gente”, sentenció Lugano, emocionado, al regresar de Sudáfrica"

2 comentarios

mauro -

oh, que gran noticia. JA JA

JULIO -

Que noticiónnnnn!! el mega operativo de Canelones?? nada, las inundaciones??? nada, Carambula privatiza hasta Manuela y nada? ja re comico estoo